domingo, 22 de marzo de 2009

Yliana en Canaima (III: En la chalana de ida)









Yliana en Canaima (II: El primer día)


Las que se escaparon hacia esta aventura.

En el jeep durante le primer trecho de camino...

Con la familia que nos adoptó en el viaje.

Luego un segundo trecho en chalana...

Y otro por sabana.

Pero como el Salto Ángel es lejos...

Avanzamos más rápidamente en un tractor.

Yliana en Canaima (I: Los vuelos)

IDA...

Saliendo del Aeropuerto "General Tomás de Heres".

Emocionada en la avioneta "YV1947".

Llegada a Canaima, luego de un frío viaje de 45min.


VUELTA...

¡De nuevo en Cuidad Bolívar!



El viajecito a Canaima (...y VIII)

Por nuestro poco tiempo, hicimos el recorrido al revés.

Al final llegamos a la entrada del parque

donde nos esperaba la chalana

para pasearnos por la Laguna de Canaima.

Nos relajamos con sus caídas de agua.

Y al llegar a la playa de la laguna

no queríamos partir.

Pero era necesario llegar a la posada,

buscar las maletas, montarse en la avioneta...

Y despedirse desde las alturas de Canaima.

De lo extenso de sus aguas...

...Y lo mágico de su tierra.

De pronto, guiados por el GPS...

Comienza la urbanidad que anuncia

que de nuevo estamos en Ciudad Bolívar.

El viajecito a Canaima (VII)

Lo más atractivo del Salto El Sapo
es meterse dentro de su cortina de agua.

Pero para llegar a ella desde su cresta hay que bajar una empinada
tan arriesgada que existen cuerdas para agarrarse...

Pero nada que un turista, ansioso de aventuras, no pueda superar.

Entonces ves la gruta por debajo del salto y por allí te metes...

Con la cámara en una bolsa plástica porque hay mucha agua.

...¡Y te bañas inevitablemente!.

Pero vale la pena el húmedo paseo de ida y vuelta

Através del interior de la cortina de agua

Del Salto El Sapo.

sábado, 21 de marzo de 2009

El viajecito a Canaima (VI)

El segundo día del viaje, no dirigimos a conocer el Salto el Sapo.


Luego de una hora río abajo,
continuamos una hora más por el camino de la sabana

... Pues pasar por los rápidos con toda la fuerza del río, es un riesgo.

Sin embargo, más adelante retomamos la curiara.

...Y luego otra vez la sabana.

Casi llegando a la meta, aflora la piedra entre la arena.

Y también vemos el río que se apacigua, resignándose a caer...

...En el Salto el Sapo. Donde puedes bañarte en su cresta...

Mientras disfrutas del paisaje.

miércoles, 18 de marzo de 2009

El viajecito a Canaima (V)


De regreso al campamento se nos hizo de noche.


Los compañeros del viaje se alegraron de vernos bien.


De inmediato disfrutamos de la cena...


Y de un merecido, aunque frío descanso, en hamaca.