domingo, 22 de marzo de 2009
Yliana en Canaima (II: El primer día)
Yliana en Canaima (I: Los vuelos)
El viajecito a Canaima (...y VIII)
Por nuestro poco tiempo, hicimos el recorrido al revés.

Al final llegamos a la entrada del parque

donde nos esperaba la chalana

para pasearnos por la Laguna de Canaima.

Nos relajamos con sus caídas de agua.

Y al llegar a la playa de la laguna

no queríamos partir.

Pero era necesario llegar a la posada,

buscar las maletas, montarse en la avioneta...

Y despedirse desde las alturas de Canaima.

De lo extenso de sus aguas...

...Y lo mágico de su tierra.

De pronto, guiados por el GPS...

Comienza la urbanidad que anuncia

que de nuevo estamos en Ciudad Bolívar.
Al final llegamos a la entrada del parque
donde nos esperaba la chalana
para pasearnos por la Laguna de Canaima.
Nos relajamos con sus caídas de agua.
Y al llegar a la playa de la laguna
no queríamos partir.
Pero era necesario llegar a la posada,
buscar las maletas, montarse en la avioneta...
Y despedirse desde las alturas de Canaima.
De lo extenso de sus aguas...
...Y lo mágico de su tierra.
De pronto, guiados por el GPS...
Comienza la urbanidad que anuncia
que de nuevo estamos en Ciudad Bolívar.
El viajecito a Canaima (VII)
Lo más atractivo del Salto El Sapo
es meterse dentro de su cortina de agua.

Pero para llegar a ella desde su cresta hay que bajar una empinada
tan arriesgada que existen cuerdas para agarrarse...

Pero nada que un turista, ansioso de aventuras, no pueda superar.

Entonces ves la gruta por debajo del salto y por allí te metes...

Con la cámara en una bolsa plástica porque hay mucha agua.

...¡Y te bañas inevitablemente!.

Pero vale la pena el húmedo paseo de ida y vuelta

Através del interior de la cortina de agua

Del Salto El Sapo.
es meterse dentro de su cortina de agua.
Pero para llegar a ella desde su cresta hay que bajar una empinada
tan arriesgada que existen cuerdas para agarrarse...
Pero nada que un turista, ansioso de aventuras, no pueda superar.
Entonces ves la gruta por debajo del salto y por allí te metes...
Con la cámara en una bolsa plástica porque hay mucha agua.
...¡Y te bañas inevitablemente!.
Pero vale la pena el húmedo paseo de ida y vuelta
Através del interior de la cortina de agua
Del Salto El Sapo.
sábado, 21 de marzo de 2009
El viajecito a Canaima (VI)
El segundo día del viaje, no dirigimos a conocer el Salto el Sapo.

Luego de una hora río abajo,
continuamos una hora más por el camino de la sabana

... Pues pasar por los rápidos con toda la fuerza del río, es un riesgo.

Sin embargo, más adelante retomamos la curiara.

...Y luego otra vez la sabana.

Casi llegando a la meta, aflora la piedra entre la arena.

Y también vemos el río que se apacigua, resignándose a caer...

...En el Salto el Sapo. Donde puedes bañarte en su cresta...

Mientras disfrutas del paisaje.
Luego de una hora río abajo,
continuamos una hora más por el camino de la sabana
... Pues pasar por los rápidos con toda la fuerza del río, es un riesgo.
Sin embargo, más adelante retomamos la curiara.
...Y luego otra vez la sabana.
Casi llegando a la meta, aflora la piedra entre la arena.
Y también vemos el río que se apacigua, resignándose a caer...
...En el Salto el Sapo. Donde puedes bañarte en su cresta...
Mientras disfrutas del paisaje.
miércoles, 18 de marzo de 2009
El viajecito a Canaima (V)
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